Para Olivia las sorpresas no terminaban, y el aturdimiento tampoco, ella en verdad se creía en un cuento de hadas, quizás en el cuento de las mil y una noches, no era simplemente una mansión lo que tenía frente a ella, Olivia en verdad no podía creer que aquella residencia estaba tallada en y la misma roca madre, sus paredes no habían sido levantadas, sino más bien las habían moldeado, la mansión del jeque Khattab no era más que una montaña, y cuando apenas pudo salir de ese asombro, solo fue p