La mujer se tocaba el vientre, el dolor se reflejaba en su bello rostro, sus ojos verdes volteaban a ver a su marido pidiendo ayuda.
El mafioso y el CEO podían ver que el vestido rosa claro que vestía Alejandra, se manchaba de sangre, sangre que también escurría y bajaba en sus piernas, la escena era aterradora.
— !Me duele, no se que me está pasando, Deguel! ¿Qué me pasa?
El mafioso que estaba acostumbrado a ver la muerte de cerca y por lo tanto sangre, se acercó a su mujer para carg