Dos días para la boda religiosa.
Alejandro, se dió cuenta de que sus sobrinos habiéndo nacido y siendo criados hasta el día de hoy dentro de una peligrosa mafia, no se andaban con rodeos.
— Pequeño bribón, solamente tienes tres años y ya tu traviesa mente te da para tanto, ¿Eh?
— Papá dice que si alguien nos hace algo que nos afecte, podemos tomar revancha, por eso no faltes a tu palabra tío, me agradas, no quiero ser tu enemigo.
— Que bien que no quieres, porque si quisieras que serías capaz de hacerlo, ¿eh? Pero es