La luna azul se alzaba sobre el cielo de Dinamarca, bañando la ciudad con un resplandor frío y etéreo. En las profundidades del bosque de la mansión de los Storm. Scarlet, oculta en el cuerpo de Paris Storm, recitaba palabras ancestrales frente a un círculo de piedras marcadas con runas. A su lado, el cuerpo inmóvil de Gray Storm yacía bajo un velo de hojas y flores.
Scarlet, con ojos brillando de un plateado intenso, alzó las manos al cielo, canalizando la energía que fluía de la luna. —Moran