Habían pasado exactamente dos días desde el incidente del coche que casi le arrebata la vida a Elowen. Fuera del imponente edificio de la corporación Valkirion, la lluvia había empezado a caer sobre la ciudad de Chicago de una manera persistente y molesta. Era una lluvia fina, cortante y muy fría que empapaba los cristales de la enorme oficina de Elowen. A pesar de que ya era muy tarde, ella no se había ido a su casa; simplemente no podía hacerlo. El incidente con el vehículo acelerando hacia e