106. Ecos del Vínculo
La noche se extendía serena sobre la aldea, pero no en el interior de Raven.
Aunque Kiara dormía profundamente a su lado, envuelta entre las mantas tibias y el suave aroma a madera del refugio, él no podía evitar mirar el techo con la mente en otro lugar. El corazón dividido, como si algo lo jalara más allá del bosque, más allá del presente.
Kiara se giró entre sueños, murmurando algo que no alcanzó a comprender.
-- ¿Estás despierto? -- susurró ella sin abrir los ojos.
Raven tardó un segundo en