GRAYSON
La música seguía retumbando en el gran salón, risas, copas chocando y aromas dulces mezclados con el perfume de las flores que adornaban cada rincón. La celebración era perfecta… pero yo ya no escuchaba nada. Mi atención estaba clavada únicamente en ella. Azura, mi reina, mi mujer. Su risa ligera, su mirada que brillaba con esa chispa peligrosa que solo yo conocía, y ese vestido que parecía hecho para tentarme hasta el borde de la locura.
No podía seguir fingiendo que la fiesta era lo qu