Mundo ficciónIniciar sesiónAzura
No sé cuántos días han pasado desde que me entregué a Grayson, pero a veces siento que el tiempo se ha detenido dentro de su abrazo. No hay amaneceres ni anocheceres, solo la eternidad que habita entre nuestros cuerpos enredados. Mi celo terminó hace tiempo, y sin embargo, cada vez que lo tengo cerca, mi piel lo llama, mi alma lo desea, y mi cuerpo se estremece como si aún ardiera por su marca.
Grayson no me da tregua, ni yo se la pido. Su cariño es devoci







