Después de la intensa jornada en la feria del libro, Clara y Lucas decidieron que merecían una pausa. Había sido un día lleno de emociones, desafíos y logros, y aunque el cansancio era evidente en sus rostros, ambos sabían que una ocasión así no podía pasar desapercibida.
—¿Qué te parece si salimos a cenar? —sugirió Lucas mientras Clara guardaba los últimos papeles sobre su escritorio, cerrando con cuidado la carpeta que contenía su discurso y notas del evento.
Clara lo miró desde la silla, con