El sábado amaneció brillante y fresco, con un sol que iluminaba cada rincón de la casa. Clara se despertó temprano, como de costumbre, disfrutando del silencio que solo ofrecían los fines de semana antes de que la familia comenzara sus actividades. Lucas ya estaba en la cocina preparando el desayuno, mientras el aroma del café recién hecho y del pan tostado se esparcía por toda la casa. Samuel, que ya tenía quince años, había decidido quedarse un poco más en la cama, disfrutando de la tranquili