El otoño había llegado, tiñendo los árboles de tonos dorados y rojizos. Clara se encontraba en la terraza de su casa, disfrutando de la brisa fresca de la tarde mientras sostenía una taza de té. Lucas estaba a su lado, revisando unos documentos de su trabajo, pero levantaba la vista de vez en cuando para sonreírle. La casa, ahora más amplia y llena de recuerdos, estaba silenciosa por un momento, como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos.
Samuel, su hijo mayor, estaba a punto de casa