Punto de vista de EscarlataDesde mi posición, observaba a Luciano sentado en nuestra habitación con mis cartas esparcidas a su alrededor como si fueran hojas caídas de un árbol. Sus manos temblaban mientras tomaba cada una de ellas y las leía repetidamente hasta que el papel terminaba manchado por sus lágrimas.
—Lota —susurró, trazando mi letra con los dedos—. Mi dulce y fiel Lota...
Cada pocos minutos, presionaba las cartas contra su pecho como si intentara aferrarse desesperadamente a algún fr