Punto de vista de EscarlataMe di la vuelta, a punto de marcharme.
—¡Espera! —Luciano me detuvo, con el rostro iluminado por un destello de esperanza—. ¿Vas a volver a la manada? ¡Genial!
Me giré hacia él, asombrada por su delirante percepción de la situación.
—Podemos regresar juntos —continuó ansiosamente—. Seguirás siendo mi Luna, al igual que antes. No tiene por qué cambiar nada...
—Ya todo cambió —lo interrumpí con frialdad.
Pero él no me escuchaba en absoluto. Sus ojos reflejaban aquel bril