Al día siguiente.
Damian fue el primero en despertar; su mirada cayó directamente sobre Aurora, que aún dormía profundamente a su lado. Se incorporó con cuidado, miró su teléfono móvil y luego se dirigió al balcón. Durante los últimos días, Aurora había estado más ocupada, saliendo de casa sin dar explicaciones. Intentaba confiar en ella, pero su instinto de alfa no podía ser engañado.
El sonido de una puerta abriéndose lo sacó de sus pensamientos.
—Buenos días —dijo Aurora con voz ronca de rec