Han pasado tres días desde la última noche de aquella batalla, pero la ciudad aún no ha vuelto a respirar por completo. El olor a pólvora sigue impregnando el aire, y los edificios derrumbados no han sido limpiados todavía. En muchos lugares ondean banderas blancas, no como símbolo de rendición, sino de luto.
El cuartel de la Manada Knight no es más que un montón de ruinas. Sebastian ha desaparecido por completo; su cuerpo jamás fue encontrado. Sin embargo, todos saben que esa noche marcó el fi