CAPITULO XXXI
Anfisa se sorbió la nariz roja, se limpió la nariz con un pañuelo que Henry le entregó, ahora estaba más tranquila pero todavía un poco triste.

“¿Puedes dejar de mirarme así?” Preguntó ella tirando el pañuelo sucio al bote de basura que estaba a su lado, solo con ver la expresión en el rostro de Henry supo que él se estaba conteniendo para no decirle cosas, pero ella no estaba de humor.

Henry se apoyó contra la pared y la miró con una mezcla de preocupación y frustración. Tenía los brazos cruz
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Lupita Quevedo QuevedoDios, de verdad que cada capítulo me emociona más
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