Melody
- diosa... - gemí con fuerza al sentir como sus dedos palpaban ese orificio de mi cuerpo.
Tome una gran respiración tratando de calmar mis nervios por la ocasión del momento.
- tranquila preciosa... respira - escuche la voz gruesa de James en mi oreja provocando que se me erizaran mis vellos, y que el calor unido con la humedad de mis zonas sensibles hicieran efectivo un jadeo de mi parte.
- James... yo...- me interrumpí al sentir un segundo dedo en mi orificio trasero.
Diosa luna, padre