Confusión.
No existe otra palabra que defina las marañas de pensamientos, de ideas que tiene mi cabeza, que tengo de tan solo no comprender, como una de las personas que es mas cercana a mi, una amiga con la cual compartí, reí y crecí con ella, como puede tener lagrimas en los ojos, pero no por los golpes que distingo y se que le dieron, sino por que Lily y yo deseamos con toda el alma romperle el cuello, al despreciable que tengo en mis patas delanteras.
- ¡por favor Melody!, ¡no lo mates! - g