Capitulo 44

Detallo la sonrisa cínica que muestran sus labios, mientras hace firme el agarre que tiene sobre la cabeza de Laila, haciendo clara su amenaza que al mas minino movimiento esta pierde el cuello.

- ¡ inclínense miseros perros ante el rey del mundo vampiro!, ¡el rey Reinal!, mi hermano - habla Carlos Grimaldi con prepotencia.

No puede ser, no puede ser, NO PUEDE SER.

¿ Como es posible que haya tenido a mi enemigo en mis narices? , que haya compartido con èl, y que se le haya encargado mi cuidado.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP