POV EVIE
El Bosque de los Lamentos hacía honor a su nombre. El viento, al filtrarse por las cavidades de los árboles petrificados, producía un silbido agudo que se asemejaba al llanto de una mujer desesperada. Caminábamos sobre un manto de hojas grises que crujían como huesos secos bajo nuestras botas. Lysander no se había soltado de mi mano desde que dejamos el Valle de los Renegados, y a través del vínculo, sentía su vigilancia constante, una barrera de acero mental que intentaba protegerme