*—Dominick:
Aun no podía creer que Callum estuviera embarazado y que nunca se diera cuenta de ello.
—Las señales siempre estuvieron ahí… —rió Dominick sin alegría, moviendo la cabeza, incrédulo—. Has estado raro desde hace semanas. Comida vegetariana. Vómitos. Mareos. Incómodo al tener sexo… —enumeró—. Lo sabías. Lo sabías desde el principio, ¿verdad?
—Sí, lo sospechaba, pero con Noah lo confirmé —admitió Callum, sin esconderse.
Dominick se irguió, sintiendo el estómago revolverse.
—¿Y no pensa