*—Callum:
Cuando volvió en sí, seguía en la misma posición en el suelo del baño.
El cuerpo se sentía entumecido. El analgésico, si es que en algún momento había hecho efecto, ya no funcionaba. Todo le dolía. Cada músculo. Cada hueso. Cada rincón de su piel.
Callum movió la cabeza con dificultad. El cuello le crujió, rígido, pero se obligó a girarse hacia la ventana del cuarto de baño. Solo se veía oscuridad. La noche había caído hacía tiempo.
Había estado desmayado durante horas.
¿Dónde