*—Dominick:
Un suspiro pesado escapó de sus labios mientras aflojaba la corbata con manos tensas. Sentía el cuello sofocado, como si algo invisible apretara con fuerza, impidiéndole respirar con normalidad. Aun así, Dominick sabía perfectamente lo que era. Ese calor que subía desde su pecho, la inquietud creciente bajo su piel, el jadeo irregular, la ansiedad punzante…
Era su Rut y estaba llegando.
Dominick apretó el volante con fuerza mientras su lengua pasaba por sus labios resecos. Era esa