*—Dominick:
—¡¿Qué! ¡No juegues! —gritó Nicole, dando un pequeño salto de emoción.
—¡Felicidades, Dominick! —exclamó Micah, eufórico, mientras se acercaba a abrazarlo.
Ambos hermanos no tardaron en rodearlo al escuchar la noticia, golpeándole la espalda con entusiasmo y jalándole las mejillas en señal de cariño. Dominick se reía, intentando esquivar los manotazos con una mezcla de vergüenza y felicidad.
Unas horas antes, tras una revisión completa, les habían confirmado que el embarazo de Callu