Capítulo 58.
Capítulo 58
Arya.
Subí las escaleras con los pulmones ardiendo y el eco de la advertencia de Dorian martilleando en mis sienes. No era solo una invasión; era una cacería diseñada para romper el espíritu de mi hijo. Si Elian presenciaba la muerte de Thane, la oscuridad lo devoraría antes de que yo pudiera enseñarle a controlarla.
—¡Abran paso! —grité al llegar al pasillo del ala médica.
Dos guardias yacían muertos frente a la puerta doble de los aposentos de Thane.
El olor a sangre fresca y a un extraño aroma a flores secas, el veneno característico de los asesinos del Sur, impregnaba el aire.
Empujé las puertas con el alma en un hilo. Lord Thane estaba incorporado en la cama, pálido y con los ojos muy abiertos. Frente a él, un hombre vestido con una armadura de escamas oscuras y una máscara facial que ocultaba sus facciones sostenía una espada corta impregnada de líquido negro.
—¡Aléjate de ellos! —rugió Kael.
Mi hijo estaba frente a la cama, con una daga de entrenamiento en la mano