Capítulo 57.
Capítulo 57
Arya.
El salón se había convertido en una pesadilla de sombras y cenizas. Elian seguía en lo alto de la escalera, con esa figura colosal tomando forma tras él, pero el aire empezó a vibrar de una forma que me revolvió el estómago.
Dorian, a mi lado, soltó un grito que no tenía nada que ver con sus heridas físicas. Se llevó las manos a la cabeza, hundiéndolas en su cabello, y se desplomó contra el estrado.
—¡Dorian! —me arrodillé a su lado, ignorando por un segundo a los mercenarios