Capítulo 133.
Capítulo 133
Dorian.
La Capital no olía a progreso, sino a miedo. El aire, saturado por la frecuencia sónica que momentos antes hacía temblar las montañas, se había vuelto denso y estático. Frente a la escalinata de mármol del Alto Consejo, el suelo estaba sembrado de casquillos de bala y fragmentos de blindaje.
La columna de luz azul, aquella arrogante muestra de tecnología superior, chisporroteó una última vez antes de colapsar en una lluvia de chispas inofensivas.
Habíamos cruzado el umbral