Capítulo 135.
Capítulo 135
Dorian.
Había pasado un mes desde que colocamos la piedra angular del ala este. El castillo, bautizado por el pueblo como La Ciudadela de Amatista, ya no era solo un esqueleto de concreto. Se alzaba sobre el Valle de Risco como una garra de piedra oscura, imponente y magnífica.
Los muros exteriores, revestidos con placas de granito pulido, reflejaban la luz de la luna.
Sin embargo, esa noche, mientras observaba los planos de la red de túneles defensivos en mi nuevo despacho, una se