Capítulo 46.
Capítulo 46
Arya.
Los golpes en la puerta nos obligaron a volver a la cruda realidad. No podíamos escondernos en la penumbra para siempre.
Afuera, la manada exigía sangre, y el Consejo no se quedaría de brazos cruzados después de ver a un niño de cinco años consumir el fuego.
—Quédate aquí —ordenó Dorian, tomando su espada—. No te separes de los niños.
—No voy a quedarme encerrada mientras deciden el destino de mis hijos como si fueran ganado —repliqué, poniéndome en pie.
Salimos al Gran Salón