Capítulo 46.
Capítulo 46
Arya.
Los golpes en la puerta nos obligaron a volver a la cruda realidad. No podíamos escondernos en la penumbra para siempre.
Afuera, la manada exigía sangre, y el Consejo no se quedaría de brazos cruzados después de ver a un niño de cinco años consumir el fuego.
—Quédate aquí —ordenó Dorian, tomando su espada—. No te separes de los niños.
—No voy a quedarme encerrada mientras deciden el destino de mis hijos como si fueran ganado —repliqué, poniéndome en pie.
Salimos al Gran Salón del Consejo. El aire estaba cargado de un odio que se podía palpar. Los ancianos estaban de pie frente al trono vacío, rodeados de una guardia que parecía dudar entre su lealtad al Alfa o su miedo a lo desconocido.
—¡Es una aberración! —gritó Rick en cuanto nos vio aparecer—. ¡Dorian, no puedes ignorar la ley! Ese niño ha nacido de un linaje maldito. Su sangre negra es un cáncer para las Sombras. ¡Exigimos su ejecución inmediata y el destierro de la mujer!
Dorian no se detuvo hasta quedar a un