Capítulo 40 —En Ella
Narrador:
La noche ya se había apoderado de la cabaña, envolviéndolos en ese silencio íntimo que parecía hecho a medida para ellos. Afuera, apenas se escuchaba el crujido de las ramas movidas por el viento. Dentro, la luz cálida del fuego se reflejaba en las paredes de madera, creando un ambiente que olía a leña, a piel y a lo que estaba por venir. Eros se encontraba de pie, apoyado contra la mesa, con una lata de refresco en la mano y los ojos clavados en Sasha, que estaba