La loba Carmina rabiaba por dentro, no podía creer que esa loba que llegó llena de heridas y que parecía una loca, fuera en realidad la luna de una manada tan importante como lo era el territorio Luna De Plata.
La sensual loba alguna vez vió de lejos al apuesto Alfa Salvatore, sus cabellos negros y largos, sus brillantes ojos verdes, su cuerpo perfecto, él exudaba masculinidad, poder, elegancia. Era el sueño de cualquier loba que pisará la tierra. Un digno contrincante de Joshua Romano.