El rey sentía que el mundo se le venía encima, su hermosa luna en la cama con su hermano era...lo más terrible que se pudiera imaginar. Su dolor era indescriptible, y estaba tan cegado de celos y furia que no veía los pequeños detalles.
— ¡¿En qué momento convenciste a mi luna de aceptar entrar a la cama contigo, Angelino?! ¡Soy tu hermano, ella es mi luna, nunca debiste cruzar esa linea!
Leonardo jadeaba de rabia, definitivamente iba a matar a su segundo hermano.
— ¡No es lo que pie