Una emotiva boda, un final inesperado.
Pronto las lunas aparecieron en la puerta de la iglesia, las hermanas estaban muy bellas.
Alejandra vestía un bello vestido azul de corset con pedrería, en la parte de la falda de la cintura hacia abajo, llevaba una capa que le daba ese toque real, sus zapatillas a tono y con tiras incrustadas por pequeños diamantes. Decían por si solos que eran costosos.
El largo cabello de la reina estaba trenzado y acomodado en un recogido decorado por una tiara de diamantes y zafiros, en su cuello un