Una lucha por amor.
El Alfa Romano cayó al suelo, el sangraba de la herida, era poderoso, pero una bala de plata era el talón de Aquiles de un Alfa.
— ¡Joshua, mi amor...! ¿Qué hiciste? ¿Por qué...? ¡El no es tuyo, tú no eres su pareja destinada, el... me ama a mí, y yo lo amo a él... Joshua... por favor no mueras! — Aria se agachaba a abrazar a su amor, no podía estar pasando esto, no cuando estaban por comenzar una vida juntos, no cuando se amaban tanto.
— ¡Joshua... yo no quería herirte a ti... era a ell