Un cachorro más.
Los días pasaban y el Alfa Salvatore no regresaba al territorio Luna De Plata, él solamente enviaba por más provisiones a sus centinelas y seguía en su incansable búsqueda.
La tristeza del rey Leonardo se iba haciendo cada vez más evidente, su corazón estaba vacío sin sus cachorros y sin su luna. Deseaba con toda su alma encontrarlos y traerlos con él de regreso al castillo Salvatore, pero el destino parecía tener otros planes.
— Leonardo, hay cosas importantes que atender en la manada,