Ven a vivir conmigo.
Ese mismo día en la tarde, Alejandra fue dada de alta por los médicos al igual que los lobeznos, por fin se los podría llevar, solo que... ¿A dónde?
Los hermosos cachorros ya estaban vestidos todos en un enterito azul, unas esponjosas orejitas sobresalían de sus cabellos, a ellos les gustaba estar así.
— Mis pequeños, se ven tan bellos en estos trajecitos. Ya es hora de que nos vayamos de aquí, por fin se terminaron las agujas y los medicamentos. Desde ahora serán los cachorros más sano