Un cachorrito igual al Alfa.
La reina luna había puesto bajo su lupa a esos dos Alfas que andaban muy sueltos, los metería en cintura, sobre todo al Alfa Angelino.
— Mamá, ¿Qué tiene de malo que le siembren un cachorro a nuestras tías? Así seremos más lobeznos para jugar. — El inocente Lionel preguntaba a su madre.
— Si, entre más pronto lo pongan en la barriga de las tías será mucho mejor, porque así nacerán pronto y habrá más lobeznos para jugar a cazar. — Lorenzo llevaba la caza en la sangre.
— No, no pueden po