El travieso cachorro Leo.
Los juegos mecánicos que el Alfa Romano había contratado para el festejo de su hijo, estaban llenos de cachorros haciendo fila para que los pasearan.
— Leo, nosotros si nos vamos a subir a los caballos falsos, mamá dijo que no fuéramos traviesos y que no nos subiéramos a un juego peligroso. — El cachorro de cabellos color chocolate, Lionel, le discutía a su hermano menor.
— Si, ella lo dijo, deberías ser más obediente con mamá, Leo, todavía somos pequeños. — El hermano mayor, Lorenzo, c