Defendiendo a los cachorros de su propio padre.
Las palabras de su luna dejaron perplejo al Alfa. Ella estaba pensando que le haría daño a sus propios cachorros, que la abandonaría y que haría su luna a otra loba.
Alejandra lloraba, estaba asustada, se abrazaba a su vientre como queriendo proteger a sus cachorros, no quería que nadie los lastimara, y lucharía hasta contra su propio padre si fuera necesario.
— ¿Pero que estás diciendo? Son mis cachorros también, ¿Por qué les haría daño? Estás pensado mal las cosas.
— ¡Doctor... Doct