La noche había caído sobre la Mansión Morgan, envolviendo el lugar en un profundo silencio interrumpido solo por el ocasional crujir de la madera y el murmullo del viento contra las ventanas. Aaron se encontraba en su despacho, revisando documentos y sumido en sus pensamientos. La repentina aparición de la madre de Katerina no dejaba de darle vueltas en la cabeza. Algo no encajaba en aquella historia, y él no era alguien que confiara fácilmente, para Aaron Morgan le resultaba muy difícil confia