Capítulo 17. El límite del control.
Fernando vio a Elías salir del edificio. Lo vio subir a su auto y arrancar. No esperó más. Abrió la puerta de su vehículo y bajó. Caminó con pasos rápidos hacia la entrada principal.
El recepcionista del lobby se levantó de inmediato al verlo.
—Señor Zaldívar, usted no puede…
Fernando ni siquiera lo miró. Le puso una mano en el pecho, lo empujó a un lado y pasó derecho hacia los ascensores. Sabía muy bien dónde vivía Elías, así que apretó el botón del piso doce. Sus puños estaban cerrados dentr