La búsqueda de Gracia se extendía en todas direcciones. Era como si la tierra se la hubiera tragado, y eso solo intensificaba la desesperación de Maximilien, aún más por el estado en el que ella se encontraba. No escatimó en recursos: desplegó a todo su equipo, activó contactos y puso la mansión como centro de operaciones.
A la casa llegó el padre de Gracia, solo. Ni María ni Lauren se unieron al esfuerzo. Para ellas, la desaparición de Gracia era casi un alivio; una manera silenciosa de sacarl