Esa mañana, el taller se sentía distinto a lo habitual.
El sol ya estaba bastante alto, y su luz blanca y brillante empezaba a sentirse caliente sobre la piel. Sin embargo, dentro del recinto, con sus paredes de ladrillo rojo sin revestir, el ambiente era extrañamente frío. Un frío que no provenía del viento ni del clima, sino de algo más. Algo que flotaba en el aire. Algo que hacía que todos los que se encontraban ahí intuyeran que algo importante estaba a punto de suceder.
Christian estaba se