CAPÍTULO 43
La puerta del auto se cerró con un golpe seco. Andrey ni siquiera miró hacia atrás y Denzel lo siguió en silencio, caminando con paso firme tras él mientras el aire de la noche se volvía denso. La tensión alrededor de Andrey era como una tormenta latente a punto de estallar y su energía se lo decía.
Entraron a esa casa que tenía un bosque amplio, y apenas cruzó la puerta, Andrey empujó una estantería de metal contra la pared, haciendo que las herramientas cayeran con estruendo.
Las