Qué lugar ocupa realmente en su vida.
Héctor no supo qué responder. Sabía que gran parte de lo que ella decía era la verdad que movía los hilos de los Livingston, pero también había visto a Máximus mirar a Rosie cuando ella no se daba cuenta, con una intensidad que iba más allá del simple deber.
—Los resultados estarán listos en unos minutos, señora —fue lo único que pudo decir Héctor, bajando la cabeza con respeto.
Rosie suspiró, apoyando la frente contra el cristal frío de la ventana. Se sentía sola, increíblemente sola en medio d