—Me encantaría seguir platicando sobre el trasero exquisito de tu esposa, sobrino —continuó Douglas con un tono cargado de una lascivia y asquerosa—, pero me están esperando para una importante reunión. Mientras tanto, tú sigues ahí, perdiendo el tiempo con una mujer que parece no ser capaz de darte el heredero que tanto necesitas. Yo sigo moviendo mis fichas bajo las sombras, Máximus. Estoy a solo un paso de poder pelear con todo a mi favor por la herencia Livingston. Y lo primero que voy a hac