XIMENA
—Erik, aparece, ya vamos tarde, por favor, nosotras ya estamos listas y eso que dicen que las mujeres son las que más se demoran en arreglarse—, ella lucía un hermoso vestido negro que le quedaba pegado a su curvilíneo cuerpo. De no ser porque su busto aumentara de tamaño, no se notaba que hubiera parido a dos hermosos hijos.
—Vamos a llegar tarde a la boda de nuestra amiga Liz. No entiendo qué tanto hace en el baño—; Emily habló; estaba vestida con un sastre de minifalda, de rojo brilla