XIMENA
Se marcharon a la casa de Ángelo, quien todo el camino se notaba angustiado, mirando los retrovisores, tratando de sonreír para que Ximena no entrara en otra crisis. Decidió prender la radio, colocando su estación favorita de rock en inglés.
—Por favor, cámbiale esa música, me da dolor de cabeza, además que no sé qué hablan, me molesta, me pueden estar echando a la madre y yo feliz celebrando—, balbucea Ximena apretándose con los índices las sienes.
—No me imaginaba que a la perfecta Xim