XIMENA
—Ha pasado un mes que para mí ha sido un siglo, no puedo creer como fui capaz de vivir una vida sin él. Lástima que el matrimonio por contrato no nos funcionó. Si tan solo hubiera colocado de su parte, estaríamos juntos con diez hijos, tres perros, dos gatos y un acuario lleno de peces. Pasearíamos cada fin de semana a una playa diferente; de pronto iríamos a rumbear cada mes. Por lo complicado de dejar a los niños solos con las niñeras, me gustaría llevar a mi hermana a que viva con nos