XIMENA
Ella decidió bailar, recordando las palabras de su amiga Mia. Era verdad que existen tantos hombres; para la muestra estaba siendo rodeada por varios galanes que le enviaban cerveza y la invitaban a sus mesas; ella con una sonrisa se les negaba diciéndoles: —Soy una mujer casada, mi esposo no demora en llegar.
Un plan salió de la cabeza de un grupo de hombres que allí también ingerían alcohol; ellos querían aprovecharse de su ebriedad, llevándosela a la salida para violentarla hasta el c